TRAFICO DE ORGANOS

 

 

Dom. 21 MAR '10

 

La Policía enfrenta por primera vez a la mafia de este tipo de delito. No se descarta que hayan ocurrido crímenes para robar piezas humanas.

Por Miguel Sarria

 

La muerte del empresario mexicano Óscar Soberón, ocurrida tras someterse a un trasplante de riñón clandestino en Lima, puso en evidencia una mafia de tráfico de órganos que opera en el país y que habría logrado involucrar a respetados médicos y reconocidas clínicas privadas. Según las primeras investigaciones, esta organización criminal se encargaría –paso a paso– de todo el proceso, desde la captación de los “donantes’ hasta el contrato de cirujanos expertos.

 

En juego habrían no miles, sino millones de dólares. Basta citar el caso de Soberón, quien antes de morir confesó que, desde su país, contrató un “paquete’ para su operación por 150 mil dólares. Las autoridades sospechan que pagó más.

 

INVESTIGACIÓN. Para la Policía este es un rompecabezas muy difícil de armar. Es la primera vez que en el país se investiga el tráfico de órganos y no hay un patrón a seguir. En seis meses recién se tendrían resultados concretos de las pesquisas.

 

Por lo pronto, el Ministerio Público viene investigando a 42 personas, entre reconocidos médicos y otros profesionales de la salud. Asimismo, a siete clínicas por, al menos, 20 trasplantes ilegales. La PNP está a la espera del informe preliminar que daría a conocer la identidad de los presuntos sospechosos.

 

Todo indica que el dinero habría seducido a los hombres de blanco. Según información policial, el patrimonio de algunos habría crecido considerablemente pese a tener sueldos no tan altos. Se ha detectado que poseen hasta yates.

 

Muchos galenos han afirmado que ellos “solo operaban” y que tal actividad no es delito, pues según la ley 28189 solo se castiga el comercio de piezas humanas. Sin embargo, para las autoridades también serían parte del engranaje criminal, pues de no ofrecer sus servicios, el delito no se consumaría.

 

LA GRAN RED. Los órganos comercializados corresponderían a donantes captados por la mafia. Se tratarían de personas de humilde condición económica. En el caso de Soberón, fue un panadero quien le vendió su riñón.

 

También se habrían dado casos donde el contacto se realizó a través de Internet, donde abundan anuncios solicitando la compra o venta de algún órgano. Por ello, la PNP está analizando el origen de las ofertas que hay en la red.

 

DESAPARECIDOS. Un detalle que también analizaría la Policía es la situación de los trasplantes de órganos que solo pueden ser extraídos a cadáveres, como el corazón y las córneas.

 

Fuentes ligadas al caso comentaron a Perú.21 que se coordinará acciones con la División de Personas Desaparecidas, pues se teme que muchos de los buscados –y no hallados aún– han sido víctimas de esta mafia.

 

“No descartamos esta posibilidad, teniendo en cuenta el precio que se paga en el mercado negro por cada pieza. Cuando empezamos nunca imaginamos que tantos médicos estarían implicados. Llegaremos hasta el final”, comentó el informante policial.

 

Cabe señalar que solo en 2009 desaparecieron 1,290 personas sin dejar el menor rastro. La mayoría, de entre 17 y 35 años, justamente el rango de edad preferido para los trasplantes. Las de-sapariciones con fines de robo de partes humanas ya han ocurrido en países como en la ex Yugoslavia y China, además de África.

 

http://peru21.pe/noticia/449957/negocio-trafico-organos

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