TRAMA NARCO-PROSTITUCIÓN-MIGRACIÓN

ROSA SANTANA

MÉRIDA, YUC.- Exhibida por dos de sus presuntas víctimas, la red internacional de prostitución y trata de blancas que opera en esta capital no sólo exhibe a personal del Instituto Nacional de Migración (INM), también implica a narcotraficantes y a mafiosos cubano-estadunidenses, así como a encumbrados políticos y servidores públicos.

Este entramado quedó al descubierto el 18 de junio pasado, luego de que agentes judiciales del estado adscritos al área de Delitos Patrimoniales auxiliaron en una calle de la colonia México Oriente de esta ciudad a Raquel Ivannia Canales Acevedo, una joven costarricense de 25 años que vagaba por la zona.

Ella dijo a los agentes que había escapado de una casa de seguridad ubicada en la calle 15, número 78 de la colonia mencionada, en la cual estuvo cautiva junto con Yoheny Chávez Fonseca, de 22 años y de nacionalidad costarricense, dice el subprocurador de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del estado, Rafael Acosta Solís.

Al llegar al domicilio, los agentes comprobaron que, efectivamente, ahí se hallaba Yoheny, pero otra mujer, Rosa María Casanova May, apodada La Mamut, les impidió la entrada.

Además, relata Acosta Solís, los agentes observaron que en ese momento llegaron a la casa agentes del INM en un vehículo oficial, pero al ver el movimiento siguieron su camino. Ese hecho lo admitió el agente del INM Juan Vicente Huaracha Carrillo cuando declaró sobre el caso.

Tras su rescate, Canales Acevedo y Chávez Fonseca relataron que vinieron a México enganchadas vía internet por su paisana Keysi González Corales, quien les prometió trabajo como modelos. Sin embargo, dijeron, al llegar fueron privadas de su libertad y obligadas a prostituirse.

En su declaración ministerial las dos jóvenes involucraron al delegado del INM, Hernán Vega Burgos, con quien, aseguraron, mantenían relaciones sexuales obligadas por Keysi González. Además, afirmaron, ella pagaba al funcionario 15 mil pesos al mes para que la dejara trabajar. Dos días después Vega Burgos declaró que era “víctima de una confabulación” y presentó su renuncia al cargo.

El caso sacó a flote la rivalidad entre dos influyentes proxenetas que controlan este negocio en territorio yucateco: la costarricense Keysi González Corales, quien hoy se encuentra prófuga, y la yucateca Gloria Carrera Domínguez.

No es la primera vez que los nombres de ambas lenonas figuran en investigaciones policiacas, aunque en esta ocasión el escándalo alcanzó resonancia internacional debido al involucramiento de funcionarios del INM con meretrices extranjeras.

Además, según reportes de inteligencia, González Corales mantiene nexos con el líder del cártel del Golfo, Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, alias Tony Tormenta, quien tiene bajo su yugo la península yucateca. El año pasado, por ejemplo, fue él quien “reestructuró” las redes de esa organización criminal en esta plaza y, a través de Los Zetas, su brazo armado, decapitó a 12 narcodistribuidores.

El cártel también controla el tráfico de migrantes, así como giros negros y la prostitución. De acuerdo con los reportes, los integrantes de la organización no sólo colocan la droga entre los consumidores VIP (very important people), también los espía para conocer sus “secretos de alcoba” y chantajearlos posteriormente.

Por lo que atañe a Carrera Domínguez, ella es mencionada en investigaciones relacionadas con las operaciones de la mafia cubano-estadunidense, que ha dejado huellas de sangre en la península, su bastión en el territorio mexicano.

Desde hace años, esa mafia amplió sus actividades al narcotráfico, lo que la confrontó con Los Zetas. Esta rivalidad ha dejado una secuela de muertes en Quintana Roo y Yucatán. Una de éstas es la del cubano-colombiano Manuel Duarte Díaz, asesinado el 3 de julio de 2007, justo cuando salía de las instalaciones del INM en Mérida, adonde había acudido para realizar trámites migratorios acompañado por Reyna Montalvo Cobá, bailarina en un burdel de Progreso.

 

Complicidades

 

En entrevista con esta corresponsal, el subprocurador Rafael Acosta Solís admite que “hay algunos indicios que la vinculan (a Keysi González) con las personas que (Los Zetas) decapitaron acá en agosto de 2008. Las dos adolescentes ticas, quienes ya fueron repatriadas, aseguraron que ella les daba prostitutas a ese grupo de sicarios que huyeron después de que decapitaron a esas personas. No tenemos más información”.

A su vez, Keysi González, quien se encuentra prófuga desde junio pasado, declaró al diario Por Esto! y a El Universal, así como a El Día y a Canal 7, ambos de Costa Rica, que las imputaciones en su contra son falsas; también negó conocer a Vega Burgos e incluso aseguró que Gloria Carrera Domínguez tiene vínculos con el INM y controla la prostitución en Mérida.

Sin embargo, en internet se ubican numerosas direcciones electrónicas de agencias de escorts (damas de compañía) intercomunicadas con redes del país y del extranjero. Una de ellas, escortmerida, se encuentra en la dirección electrónica www.galeon.com/escortmerida/escorts/htm, contiene el catálogo de por lo menos una docena de chicas y está asociada con Keysi González.

En el sitio electrónico vivastreet, por ejemplo, muchas “chicas independientes” mexicanas y de Costa Rica sin aparente relación entre sí promocionan sus sexoservicios en Mérida. Hay un dato común: todas ofrecen el mismo número celular para contratar sus servicios: el 9991188598.

Así mismo, están las páginas ejecutivas.net y www.escortdemexico.org, esta última de Escorts Promotion International. En ambas “se promocionan las escorts más cotizadas del país”. Las tarifas fluctúan entre 6 mil y 12 mil pesos por hora. La dirección electrónica de Escort Promotion International, con ligas en 25 estados de la República, también destaca que sus “modelos” están disponibles para acompañamientos al extranjero; incluso menciona que “cuentan con pasaportes y visas”.

El subprocurador Acosta Solís señala que el caso que implica a personal del INM y a la costarricense Keysi González está en manos de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO). Y menciona que los agentes buscan a otras tres jóvenes colombianas que presuntamente están en las mismas condiciones de las dos jóvenes rescatadas.

Relata que durante el rescate de Raquel Ivannia Canales Acevedo y Yoheny Chávez Fonseca recibió una llamada de Vega Burgos. “Le hablé a mi agente que estaba comandando la diligencia y me aseguró que no hubo ningún contacto entre estas mujeres y los agentes de Migración que llegaron al predio”.

También le extrañó, dice, que durante el interrogatorio a Martha Cruz Guzmán, directora jurídica de la delegación del INM, con quien presuntamente Vega Burgos mantenía una relación sentimental, apareció en la agencia 10 del Ministerio Público una pareja de cubanos, los hermanos Caridad y Carlos González Cuervo. Los dos lanzaron improperios y amenazas contra la testigo.

Aunque aparentemente no tienen relación con el caso que se investiga, los antillanos echaron más tierra a Vega Burgos, a quien acusaron de cobrar 50 mil pesos por resolver trámites migratorios; incluso Caridad acusó a Acosta Solís de estar coludido con Vega Burgos. Ambos fueron arrestados.

Hasta el momento, la única detenida es Casanova May, la presunta celadora de la casa de seguridad, quien recibió autos de formal prisión por los delitos de privación ilegal de la libertad, lenocinio, trata de blancas y delincuencia organizada. Los dos primeros son del fuero común; los otros, del federal.

http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=70447

 

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